San Alberto Hurtado
San Alberto Hurtado, conocido con cariño como el Padre Hurtado, fue un sacerdote chileno que dedicó su vida a ayudar a los más necesitados. Fundó el Hogar de Cristo, llevando esperanza y dignidad a quienes más sufrían, y se convirtió en un símbolo de amor, solidaridad y entrega total a los demás. Su vida es un recordatorio de que la verdadera fe se vive en el servicio y en el amor al prójimo.
Quisimos darle a esta escultura un acabado en efecto oro cromado, porque el oro refleja la luz, la nobleza y la grandeza de su obra. No es un dorado cualquiera: este brillo especial simboliza el valor inmenso de todo lo que él hizo por Chile y por quienes lo necesitaban. Además, el efecto cromado lo convierte en una pieza única, que resalta su figura y lo llena de presencia en cualquier altar o espacio del hogar.
Tener al Padre Hurtado en tu altar es invitar a tu vida la compasión, la generosidad y la fuerza espiritual que él nos enseñó. Es una manera de recordarnos cada día que “el que da, nunca queda con las manos vacías”.




